Bruselas señala a TikTok por su diseño “adictivo” y su posible incumplimiento de la Ley de Servicios Digitales

/ en Protección Datos

La Comisión Europea ha iniciado un procedimiento formal contra TikTok al considerar que determinados elementos de su diseño podrían vulnerar la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA). El foco no está en el contenido que circula por la plataforma, sino en la propia arquitectura de la experiencia de uso: un diseño que, a juicio de Bruselas, fomenta patrones de consumo potencialmente adictivos, especialmente entre menores de edad.

Se trata de un movimiento relevante dentro de la nueva etapa regulatoria europea, en la que las autoridades no solo supervisan qué publican las plataformas, sino cómo están diseñadas para captar y retener la atención de los usuarios.

El diseño como riesgo sistémico

Entre los elementos cuestionados se encuentran el desplazamiento infinito de contenidos (infinite scroll), la reproducción automática de vídeos, las notificaciones persistentes y los algoritmos de recomendación altamente personalizados. Estas funcionalidades, habituales en muchas redes sociales, son analizadas ahora desde una perspectiva distinta: no como meras decisiones de experiencia de usuario, sino como posibles factores de riesgo para la salud digital.

Según la Comisión, estas dinámicas dificultan que el usuario mantenga el control sobre el tiempo que pasa en la aplicación y pueden favorecer un uso compulsivo, particularmente en colectivos vulnerables. El planteamiento es claro: cuando el diseño está pensado para maximizar la permanencia en la plataforma, puede entrar en conflicto con las obligaciones de protección que exige la DSA.

Qué exige la Ley de Servicios Digitales

La DSA impone a las grandes plataformas la obligación de identificar, evaluar y mitigar los riesgos sistémicos derivados del funcionamiento de sus servicios. Entre esos riesgos se incluyen no solo la desinformación o los contenidos ilícitos, sino también los impactos negativos sobre la salud mental, el bienestar y los derechos fundamentales de los usuarios.

En este contexto, Bruselas considera que las herramientas actuales de TikTok para limitar el tiempo de uso (como avisos de pantalla o controles parentales) podrían resultar insuficientes para cumplir con la obligación de mitigación efectiva del riesgo. La ley no exige únicamente ofrecer opciones al usuario, sino demostrar que el diseño general del servicio no incentiva conductas perjudiciales.

Las sanciones previstas en caso de infracción pueden alcanzar hasta el 6 % de la facturación global anual de la compañía.

La especial preocupación por los menores

Uno de los aspectos centrales del procedimiento es la protección de los menores. Las autoridades europeas entienden que el diseño de la plataforma puede tener un impacto desproporcionado en adolescentes, más sensibles a los mecanismos de recompensa inmediata y a la presión social asociada al consumo constante de contenido.

Este enfoque marca un cambio significativo: la regulación ya no se limita a verificar la edad mínima de acceso o la existencia de controles parentales, sino que examina si la propia estructura de la aplicación favorece hábitos de uso poco saludables.

Un precedente para todo el sector

El caso de TikTok puede sentar un precedente importante para el resto de las plataformas digitales. La investigación traslada un mensaje claro al mercado: el diseño de la experiencia de usuario también es objeto de escrutinio regulatorio.

Esto implica que las decisiones de producto, tradicionalmente guiadas por métricas de retención y engagement, deberán alinearse con criterios de cumplimiento normativo y protección del usuario. La DSA, en este sentido, introduce una nueva variable en la ecuación: la responsabilidad por el impacto conductual del diseño.

Aunque la plataforma TikTok ya afrontó pasadas sanciones «Sancionan a TikTok con 530 millones de euros por transferir datos de Europa a China» o TikTok y Grindr: denuncias por posible uso indebido de datos personales

Qué puede ocurrir ahora

El procedimiento se encuentra en una fase preliminar. TikTok tiene la posibilidad de presentar alegaciones y proponer ajustes en su funcionamiento para adaptarse a las exigencias de la normativa europea. Si finalmente se confirma la infracción, además de las sanciones económicas, la plataforma podría verse obligada a modificar aspectos esenciales de su diseño.

Más allá del caso concreto, la investigación refleja el cambio de paradigma que impulsa la Unión Europea: pasar de una regulación centrada en los contenidos a una regulación que también analiza cómo las plataformas están construidas para captar la atención.

Para empresas y profesionales del ámbito digital, este proceso es una señal clara de hacia dónde se dirige la supervisión regulatoria en Europa y de la necesidad de integrar la protección del usuario desde la fase de diseño de cualquier servicio digital.