En los últimos años, el uso de dispositivos personales en el entorno laboral se ha convertido en una práctica cada vez más habitual. Sin embargo, existen muchos mitos y dudas sobre qué puede y qué no puede hacer una empresa en relación con los datos personales de sus trabajadores, especialmente con algo tan cotidiano como el número de teléfono móvil.
El número de teléfono personal como dato protegido
En España, el número de teléfono móvil se considera un dato personal según el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD). Esto significa que cualquier tratamiento de ese dato (incluida su recogida por parte de la empresa) requiere una base jurídica válida como el consentimiento explícito del trabajador o una causa legítima prevista por la normativa.
Además, el Estatuto de los Trabajadores no obliga a que el empleado aporte medios propios para realizar su trabajo. Por tanto, si la actividad laboral exige comunicación externa, la empresa debe proporcionar las herramientas necesarias, como teléfonos corporativos o alternativas tecnológicas propias.
¿Puede la empresa exigir el teléfono personal?
La respuesta corta es no puede obligar a un trabajador a facilitar su teléfono personal ni utilizarlo como herramienta habitual de trabajo. El consentimiento debe ser voluntario, informado y específico. Además, en el contexto laboral, el consentimiento puede verse cuestionado por la relación de subordinación entre la empresa y el empleado, por lo que se recomienda siempre extrema cautela antes de basar el tratamiento de datos en éste.
Casos en los que sí puede pedirse
No obstante, hay situaciones que pueden justificar legítimamente la recogida del número de teléfono personal del trabajador:
Finalidad concreta y proporcional
Cuando el uso del número se limita a una finalidad específica y no hay otra alternativa menos intrusiva, por ejemplo para comunicaciones urgentes que no puedan gestionarse por otros medios.
Consentimiento informado
El trabajador debe otorgar su consentimiento de forma explícita y sabiendo exactamente para qué se usará su número.
Políticas internas claras
La empresa debe tener un protocolo claro sobre cómo se protegerán estos datos, cuándo se utilizarán y cómo se garantiza el derecho a la desconexión digital.
Riesgos de un uso indebido
Si la empresa utiliza números personales sin una base legal adecuada, no solo puede estar infringiendo la normativa de protección de datos, sino que también podrías estar vulnerando el derecho del trabajador a la intimidad y a la desconexión digital fuera del horario laboral.
Por ejemplo, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya ha impuesto sanciones a empresas por usar el número de teléfono personal de una empleada para añadirla a un grupo de WhatsApp laboral sin consentimiento, lo que constituye un tratamiento de datos sin legitimación.
Mejores prácticas para las empresas
Para gestionar correctamente esta cuestión sin poner en riesgo derechos ni incurrir en sanciones, las empresas deberían:
- Priorizar dispositivos y líneas corporativas en lugar de datos personales.
- Establecer políticas claras de protección de datos y comunicación interna.
- Solicitar siempre consentimiento expreso y documentado.
- Informar al trabajador sobre cómo se almacenarán, usarán y protegerán sus datos.
Fuente: LaRazón
El número de teléfono personal de los trabajadores es un dato sensible que requiere un tratamiento respetuoso con la normativa de protección de datos y con los derechos laborales. Aunque hay casos en los que su solicitud puede estar justificada, la voluntariedad, transparencia y proporcionalidad son claves para evitar conflictos y sanciones. En Forlopd ayudamos a proteger la información de profesionales, empresas y entidades ayudando a mejorar los procesos pensados en cumplir las exigencias de las normativas de Protección de Datos. Puedes solicitarnos más información a través de nuestro formulario de contacto.