WhatsApp se mantiene como una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas en el mundo, con miles de millones de usuarios dependientes de ella para comunicación personal y profesional. Sin embargo, su popularidad también la convierte en un objetivo constante para investigadores de seguridad y ciberdelincuentes. En enero de 2026, especialistas alertaron sobre una vulnerabilidad crítica que afecta el manejo de archivos en chats grupales y que plantea un riesgo significativo para los usuarios.
La naturaleza de la vulnerabilidad
El problema fue identificado por el equipo de seguridad Project Zero de Google y se centra en cómo WhatsApp procesa los medios compartidos en grupos. El fallo, que ha sido catalogada como de tipo zero-click, permite que un atacante comprometa un dispositivo sin que la víctima tenga que interactuar con el contenido recibido. Basta con que el usuario sea añadido a un grupo en el que se comparta un archivo malicioso para que la amenaza se active.
El vector de ataque aprovecha la configuración predeterminada de WhatsApp, que permite la descarga automática de archivos multimedia (como fotos, vídeos y otros tipos de documentos) en conversaciones grupales. Esta funcionalidad, pensada para facilitar la experiencia de usuario, se convierte en un punto débil cuando un archivo con contenido malicioso se descarga silenciosamente en el dispositivo.
Implicaciones de seguridad
Una vez descargado, el archivo puede actuar como puerta de entrada para instalaciones de malware, ejecución de código malicioso o spyware, poniendo en riesgo la integridad de la información personal y profesional del usuario. Aunque la explotación de esta vulnerabilidad requiere cierto nivel de conocimiento técnico y acceso previo a la lista de contactos de la víctima, su impacto puede ser considerable, especialmente en entornos corporativos o entre usuarios con perfiles de riesgo elevados.
Además de este fallo en la versión móvil, versiones anteriores de WhatsApp para escritorio han sufrido vulnerabilidades que permitían la ejecución de código arbitrario a través de archivos disfrazados o maliciosos, un riesgo que se ha remediado en actualizaciones recientes.
Respuesta de la plataforma
Meta, la empresa matriz de WhatsApp, ha estado trabajando en mejoras de seguridad destinadas a mitigar este tipo de amenazas. Entre las medidas recientes se encuentra la introducción paulatina de configuraciones avanzadas de privacidad que permiten a los usuarios tener mayor control sobre la descarga de contenidos y sobre quién puede interactuar con sus cuentas y añadirlos a grupos.
Recomendaciones para usuarios
Mientras que las actualizaciones de la plataforma continúan su despliegue, es imprescindible que los usuarios adopten prácticas de seguridad proactivas para minimizar riesgos:
Mantener la aplicación actualizada. Las actualizaciones de WhatsApp suelen incluir parches que abordan vulnerabilidades conocidas. Instalar la versión más reciente es la primera línea de defensa contra exploits.
Desactivar la descarga automática de medios. Ajustar la configuración de WhatsApp para evitar que fotos, vídeos, documentos u otros archivos se descarguen sin consentimiento explícito reduce la probabilidad de que un archivo malicioso se almacene en el dispositivo.
Limitar quién puede añadirte a grupos. A través de las opciones de privacidad se puede restringir la capacidad de añadir usuarios a chats grupales únicamente a contactos conocidos, evitando invitaciones de fuentes desconocidas o no confiables.
Activar la verificación en dos pasos. Este mecanismo proporciona una capa adicional de protección para impedir accesos no autorizados a la cuenta.
Evaluar configuraciones avanzadas de seguridad. Funciones como los nuevos modos de privacidad extrema pueden ofrecer barreras adicionales frente a amenazas sofisticadas, aunque con posibles compromisos en la experiencia de uso.
Esta vulnerabilidad pone de manifiesto que incluso las plataformas de mensajería más extendidas no están exentas de riesgos. Si bien WhatsApp continúa reforzando sus mecanismos de seguridad, la responsabilidad también recae en los usuarios: adoptar buenas prácticas y configuraciones preventivas es esencial para proteger la privacidad y la integridad de los datos.
Fuente: 20minutos.es
¿Qué tipo de vulnerabilidad se ha detectado en WhatsApp?
Se ha identificado una falla que permite que archivos maliciosos se distribuyan a través de chats grupales, pudiendo infectar dispositivos sin que el usuario tenga que interactuar con ellos.
¿Cómo funciona este ataque?
Un atacante puede enviar o compartir un archivo comprometido en un grupo. Debido a la descarga automática de archivos multimedia, el malware podría activarse sin que el usuario abra explícitamente el archivo.
¿Necesito descargar o abrir el archivo para estar en riesgo?
No necesariamente. Según los análisis, algunos ataques pueden aprovecharse sin necesidad de interacción del usuario, como descargar o abrir el archivo enviado.
¿Qué dispositivos o versiones están afectados?
La vulnerabilidad fue detectada en versiones de WhatsApp anteriores a las correcciones aplicadas recientemente. Por eso, mantener la aplicación actualizada es fundamental.
¿Quién puede explotar esta vulnerabilidad?
Los ataques pueden provenir de miembros malintencionados de un grupo o de archivos enviados por usuarios legítimos cuyas cuentas estén comprometidas. La naturaleza exacta del exploit puede requerir cierta sofisticación técnica.
¿WhatsApp ha tomado medidas para corregirlo?
Sí. Las actualizaciones más recientes de WhatsApp incluyen mitigaciones para riesgos relacionados con la descarga de archivos y otros exploits conocidos. Es esencial tener la app actualizada.
¿Cómo puedo proteger mi cuenta y mis dispositivos?
Algunas medidas recomendadas son:
Actualizar WhatsApp a la versión más reciente.
Desactivar la descarga automática de medios en chats.
Ajustar quién puede añadirte a grupos.
Activar verificación en dos pasos.
Con una combinación de actualizaciones regulares y ajustes de uso conscientes, es posible minimizar la exposición a ataques y disfrutar de una experiencia de comunicación más segura.