Contratos para la formación y el aprendizaje

El contrato para la formación y el aprendizaje es una de las modalidades de contrato más beneficiosas tanto para las personas trabajadoras como para las empresas. Pese a ello, existe un gran desconocimiento de las ventajas que supone este modelo de contratación, incluso solo las asesorías y gestorías más especializadas tienen el conocimiento adecuado para aconsejarles a sus clientes que se declinen por esta forma de contratar personal.

Este contrato tiene por objeto la cualificación profesional de los trabajadores y trabajadoras, en un régimen de alternancia de actividad laboral retribuida en una empresa, con actividad formativa recibida en el marco del sistema de formación profesional para el empleo.

Está pensado para favorecer la inserción laboral de los y las jóvenes y tiene por objeto la cualificación profesional de las personas jóvenes trabajadoras. Hoy en día es muy importante incluir cuanto antes a este colectivo en el sistema laboral y de ello pueden beneficiarse tanto las personas como las empresas. Este contrato es el que va a hacer que las personas jóvenes que no tienen la formación adecuada encuentren su primer empleo.

Los requisitos que se piden para las personas trabajadoras son: que no tengan cualificación para un contrato en prácticas y que comprendan una edad entre los 16 y los 25 años, no se establece límite de edad para personas con discapacidad. La duración mínima del contrato es de 1 año y la máxima de 3 años, el salario establecido es no inferior al SMI en proporción al tiempo de trabajo efectivo.

Los incentivos que reciben las empresas que se decidan por estas contrataciones son: reducción de las cuotas empresariales al 100% para empresas de menos de 250 personas trabajadoras y del 75 % para empresas de más de 250. Bonificación de la formación en las cuotas empresariales. Bonificación adicional para financiar los costes de tutorización de la empresa. Si se transforma el contrato en indefinido durante 3 años recibirán un incentivo de 1500 € si el trabajador es hombre y 1800 € si es mujer. De esta manera, la mayoría de las  empresas obtienen reducciones del 100% de las cuotas de la SS y tienen un coste laboral del 75% en las contrataciones durante el primer año y del 85% durante los siguientes.

Los beneficios que adquiere la persona trabajadora son: reducción del 100% de la cuota del trabajador, total protección social, derecho a prestación por desempleo una vez finalizado y, sobre todo, una cualificación profesional con la posibilidad de obtener un certificado de profesionalidad.

No debemos confundir esta modalidad de contrato con el contrato en prácticas. Ni tienen la misma finalidad ni los mismos beneficios. El contrato en prácticas está destinado a personas recién tituladas y el contrato para la formación y el aprendizaje para personas no cualificadas para el trabajo que van a desempeñar.

Desde SERVIFORMA ayudamos a gestorías y empresas a formalizar esta modalidad de contratación e impartimos la formación para las personas trabajadoras, asesorando a la entidad contratante para que pueda beneficiarse de todas las ventajas existentes.

Podemos realizar contratos en tres tipos de ocupaciones principales:

  • Comercio y marketing.
  • Hostelería y turismo.
  • Administración y gestión.

Puedes encontrar más información en: https://serviforma.es/contratos-para-la-formacion/